Rutas

La época de visita más adecuada será, por supuesto, la primavera.

El automóvil o la bicicleta serán nuestros mejores aliados, aunque muchas veces se deberá completar la visita con un pequeño paseo a pie.

Como se indicó con anterioridad, el uso del todoterreno responsable puede facilitar nuestro recorrido en algunos tramos, aunque siempre cumpliendo las elementales normas de prudencia y respeto al medio.
Muchos de los caminos que conducen a los montes atraviesan campos de cultivos y, por tanto, son de propiedad privada.
Sus propietarios no suelen poner inconvenientes a que los utilicemos en nuestras excursiones, por lo que deberemos corresponderles siguiendo sus indicaciones y respetando sus cultivos.
Nuestro paso por el valle es efímero mientras que ellos viven de su tierra.

El recorrido este-oeste seguramente es el más ilustrativo y nos permitirá observar el cambio gradual entre los fértiles cultivos de regadío de Adsubia, el secano de los cerezos y la aridez de la montaña. De hecho, no hay puntos de interés concretos en este viaje. Lo importante es obtener una visión global del territorio y visitar los modestos pueblos y sus gentes.

La época de visita más adecuada será, por supuesto, la primavera. En esos días los cerezos florecen espectacularmente y tiñen de blanco sus ramas mientras el suelo se cubre de rojo por las abundantisimas amapolas. Además, la abundancia de agua y el frescor del amanecer colaboran a que el viajero se reponga pronto de sus fatigas.

Cerezas
Ruinas en el Vall de La Gallinera
Cerezo en el Vall de La Gallinera
Nubes bajas en la montaña