La Vall de La Gallinera

Un viaje por el valle es retroceder cinco siglos en el tiempo.

Si bien la herencia musulmana esta latente en muchos lugares de la Comunitat Valenciana, es en los pequeños valles del norte de Alicante donde perdura con mas fuerza. La Vall de la Gallinera conserva ese ambiente en sus pueblos, castillos, cultivos y tradiciones.

Pueblos pequeños y blancos que, pese a su cercania a la costa, han quedado al margen de la transformación turística.

Introducción.
Los paisajes de la Vall de Gallinera se encuentran entre los más asombrosos de toda nuestra geografía.

Aproximación.
Su fertilidad y singular belleza atrajeron pobladores desde los mas remotos tiempos prehistoricos.

El viaje.
Al adentrarnos en el valle, nos percatamos de su rico valor etnológico y naturalista.

La lágrima del Islam.
Sus imponentes farallones rocosos convertian en inxpugnable cualquier fortificación construida en sus cumbres.

Morfologia.
Por su peculiar orografía entre montañas, este valle, simétrico y exacto nos ofrece unas panorámicas verdaderamente espectaculares.

Flora.
Aún es posible contemplar vestigios de la vegetación que pudo cubrir en su día estas laderas.

Fauna.
A lo largo del valle perviven aquellos animales que han sabido adecuarse a la intensa transformación agraria.

Problemática de conservación.
Sin duda han sido los incendios forestales lo que más drásticamente ha transformado el aspecto de estas sierras.

Cultura e historia - Pueblos y monumentos.
En la Vall de Gallinera el viajero deberá observar la arquitectura de claro origen musulmán que aún es apreciable en la estructura urbana de sus pequeños pueblos.

Rutas.
La época de visita más adecuada será, por supuesto, la primavera.

Gastronomía.
Entre las agradables sorpresas que encierra la zona destacan sus vinos y sobre todo, sus famosos embutidos.

Festejos.
Sus fiestas se celebran en honor a la Virgen del Rosario.

Notas para fotógrafos.
En primavera, las flores proporcionan unos planos tan clásicos como imprescindibles.

Epílogo.
A pesar de que el fantasma de la emigración planea sobre las generaciones más jóvenes, el interés por la calidad de vida parece que puede cambiar las perspectivas en estos pueblos.