Rutas

El viajero no imagina descubrir lugares de belleza tan salvaje y alejada de todo signo o rastro humano.

El primer punto de interés de esta Eco Ruta es la población de Enguera. El núcleo urbano presenta numerosos elementos que aconsejan el recorrido tranquilo de sus calles.

Por una parte, encontrará el templo arciprestal, dedicado a San Miguel Arcángel. Su estilo herreriano es notorio. No debería pasar por allí el viajero sin conocer el retablo de la Virgen de Gracia que se encuentra en su interior, datado en el siglo XV y perteneciente al maestro de Enguera, autor anónimo del mismo siglo.

También es digno de mención el monasterio de Carmelitas, parcialmente restaurado y en cuyos salones adyacentes se celebran interesantes exposiciones.

Después de este pequeño periplo por la población, el viajero deberá dirigirse hacia las ruinas de su castillo que se alza en un monte convertido en perfecta atalaya. La fortaleza es de origen musulmán y aunque su estado actual es de ruina, el viajero podrá descubrir gran parte del trazado de sus murallas y muchos de sus torreones defensivos.
Si se fija con detenimiento (el castillo está inmerso en un frondoso pinar) hallará muy interesantes la estructura cúbica de sus torres y las diversas dependencias que aún se aprecian. Además de ello, el paraje es de gran belleza y permite excelentes vistas sobre el valle que se extiende al sur de su emplazamiento.

A partir de este momento, el viajero tiene varias opciones. Si dispone de un vehículo todo terreno, una bicicleta de montaña o está dispuesto a caminar largos trechos, deberá realizar un recorrido particular. Si, por el contrario no dispone de esos medios o esas ganas de andar, deberá realizar otro.Tanto unos como otros, tienen pendientes aún tres destinos: Montesa, Benalí y Navalón. Si el viajero pertenece al segundo grupo, podrá alcanzar estos objetivos circulando por carretera. Si se incluye en el primer grupo, puede llegar a todos esos lugares a través de pistas y caminos que recorren las montañas.

Es necesario que el viajero recorra con calma las calles del núcleo antiguo en las que encontrará numerosos vestigios de su pasado. La iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, su plaza mayor y, naturalmente, el castillo.
Aún a pesar de su estado ruinoso, el castillo de Montesa resulta espectacular y grandioso. Tan sólo por el hecho de ser la cuna de la Orden de Montesa se convierte en un hito histórico-monumental para los valencianos.

Benalí es un caserío que se encuentra al norte de Enguera, en la cabecera del río Grande. Es un lugar pintoresco cuyos orígenes tienen que ver directamente con los tiempos de dominación musulmana de la región.

Navalón es una aldea que se encuentra al oeste de Enguera. En sus alrededores se hallan los restos prehistóricos más importantes del la zona. Ambos lugares son destinos para el viajero, ya no sólo por ellos mismos, sino porque la carretera que lleva hasta allí permitirá descubrir algunos de los paisajes más hermosos de la región.

Sin embargo, los tesoros naturales más importantes de la sierra se encuentran más allá de donde finalizan los caminos asfaltados. Para recorrerlos es necesario disponer de un todo-terreno o de una bicicleta de montaña. La mejor opción para conocerlos es dedicarse a recorrerlos con calma, descubriendo a cada paso, a cada revuelta del camino un nuevo bosquete o un abrupto barranco. Sin embargo, les ofreceremos algunas opciones que se encuentran entre las más interesantes.

La primera de ellas consiste en retomar el camino que, desde Enguera, llega hasta el castillo. Una vez alcanzado el castillo, la pista continúa ascendiendo hasta llegar a la zona conocida como La Plana.
En la parte más elevada se vislumbran extraordinarias vistas sobre las montañas que nos rodean. En su punto más alto se halla un importante cruce. Por la izquierda, se llegaría hasta Montesa; por la derecha, a Enguera; y siguiendo de frente se interna en una serie de lomas y colinas tranquilas, de serena belleza.

Otra opción es tomar la carretera de Enguera a Navalón, en dirección hacia esta última. Entre los mojones de los kms. 29 y 30, un camino parte a la izquierda. Comienza a descender entre hermosos pinares y pocos minutos después encontraremos un desvío a la izquierda con la señalización de "Senda Ecológica". Este camino nos llevará por uno de los parajes más hermosos de Enguera. La pista discurre entre profundos barrancos, el de la Hoz, y bellísimas formaciones rocosas. Tras numerosos vericuetos alcanza algunas cumbres que permiten apreciar la abrupta orografía que nos rodea. Otra alternativa es, llegado a la cabecera del citado barranco, recorrerlo andando. El viajero no imagina descubrir lugares de belleza tan salvaje y alejada de todo signo o rastro humano.

Otra de las rutas más interesantes y espectaculares que se pueden realizar por la sierra de Enguera es la siguiente. Tomando la carretera de Benalí, que parte desde la misma población de Enguera, cruzaremos el mojón que indica kilómetro 13. Poco después surge un camino a la izquierda que indica a La Burrera. Este camino realiza una travesía de la parte sur de la sierra atravesando parajes de gran belleza. El camino es apto para andar, bicicleta de montaña, e incluso, vehículos a motor.
No obstante, aunque todos los automóviles pueden circular sin demasiados problemas, éste es un trayecto especialmente recomendado para realizar en bicicleta de montaña.
El camino, tras varios kilómetros y tras superar diversos barrancos y bosquetes de pinos, llega a la carretera de Enguera-Navalón. El viajero, luego, se deberá dirigir hacia la izquierda para llegar, de nuevo, a Enguera.

En estas tierras, existen muchas más opciones para recorrer caminos solitarios, pero se escapan al objetivo de este cuaderno.
No obstante, en Enguera existe un grupo denominado Adene que conocen exhaustivamente todos sus rincones. En el ayuntamiento o en la policía local podrán informar al viajero interesado.

Acantilado en Sierra Helada
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