Flora y fauna

El bosque de la Font-Roja ha sido un paso obligado para los más notables botánicos ibéricos desde Cavanilles a la actualidad.

El interés botánico del bosque de la Font-Roja es elevadísimo y prueba de ello es que ha sido un paso obligado para los más notables botánicos ibéricos desde Cavanilles a la actualidad. Y no es para menos. Aquí se encuentra refugiada una buena muestra de la flora que cubrió la Comunidad Valenciana en épocas más frías.

En altitudes elevadas, superiores a los 900 metros, se encuentra la formación más interesante. Entre las abundantes encinas (Quercus ilex) se cobijan el fresno de flor (Fraxinus ornus), el arce (Acer oppalus ssp. granatense), el mostajo (Sorbus aria), el serbal (Sorbus torminalis) e incluso el tejo (Taxus baccata). Este último, con su sola presencia, ya sería motivo suficiente para justificar el interés botánico del enclave.

Por otra parte, la Font-Roja es una especie de puente biogeográfico entre las sierras de Aitana y Mariola, compartiendo con ellas algunos de sus representantes más emblemáticos como la Centaurea mariolensis, Hieracium aragonense, Hieracium mariolense o Cirsium valentinum. La fauna, de manera paralela a la vegetación, ha encontrado en la Font-Roja un importante bastion en el que refugiarse de la deforestación que impera en la comarca. Los encinares adehesados o pinares abiertos de pino carrasco (Pinus halapensis) son un escenario idóneo para las grandes rapaces. Como representantes más espectaculares se pueden citar el águila calzada (Hieraaetus fasciatus), el ratonero (Buteo buteo) o el búho real (Buho buho).

Inmersos en el carrascal habitan aves forestales típicas como el piquituerto (Loxia curvirrostra), el petirrojo (Erithacus rubecula), la collaba gris (Oenanthe oenanthe) o el arrendajo común (Garrulus glandarius).

Un bosque tan denso y maduro como el que nos ocupa aloja también una notable diversidad en mamíferos: el tejón (Meles meles), el jabalí (Sus scrofa), el gato montés (Felis sylvestris) o la gineta (Genetta genetta) son algunos de sus representantes. No se ha de olvidar la presencia de numerosos invertebrados, destacando por encima de todos el ciervo volante (Lucanus cervus). Los machos de este escarabajo de gran tamaño presentan unas cornamentas (en realidad mandíbulas) muy desarrolladas y diferentes a las de las hembras, bastante más discretas.

Sendero por el bosque
Arbol nevado
Montaña nevada
Pared de piedra