El Balcón del Mediterráneo

Mirando hacia el mar, a pocos metros se puede ver un géiser de agua que saca un fuerte chorro de agua del mar con gran fuerza hacia el cielo.

En Benidorm, a parte de sus playas, rascacielos, ocio, y demás atractivos existe un tesoro que se llama Punta Canfali. Separa las dos grandes playas, y también es llamada Mirador de Benidorm, pero generalmente es conocida como el Balcón del Mediterráneo.

Es una gran roca que es utilizada, gracias a su estratégica localización, como mirador.
Sirvió como defensa contra los piratas berberiscos y argelinos que atacaban el pueblo y el antiguo Castillo de Benidorm, del cual sólo queda un arco y algún lienzo en lo que queda de sus murallas.

Gracias al encanto y a las espectaculares vistas de las cuales se puede disfrutar en este mirador, se ha convertido en una imagen emblemática del Mediterráneo y la primera atracción para todos los turistas, pero en especial para los extranjeros. Su arquitectura diseñada con una preciosa balaustrada de piedra blanca le proporciona el indispensable y mágico toque Mediterráneo.

Te encantarán sus maravillosas vistas panorámicas, ya que mirando a la izquierda podrás ver entera la playa de Levante en todo su esplendor y hacia la derecha la inmensidad de la playa de Poniente.

Mirando hacia el mar, a pocos metros se puede ver un géiser de agua que saca un fuerte chorro de agua del mar con gran fuerza hacia el cielo.

También se divisa la Isla de Benidorm, y si la quieres ver más de cerca, tienes la posibilidad de poner en marcha el telescopio, pero eso sí, tiene un pequeño coste económico. Cuando estas mirando por el telescopio puedes alcanzar a ver el Hotel Bali que es el más alto de Europa.

Girando hacia la zona interior podemos ver también el Puig Campana que es la segunda montaña más alta de la provincia con 1.406 metros.

Por todo ello la Punta Canfali es un lugar de obligada visita cuando se va a Benidorm.