Las Cuevas de Canelobre

Dentro de las cuevas se puede observar una majestuosa cúpula de más de 70 metros de altura como si de una catedral se tratara, llena de preciosas y largas estalactitas y estalagmitas que adoptan formas muy curiosas.

Las Cuevas de Canelobre son un enclave paisajístico natural increíblemente fascinante. Se encuentran en Busot, a unos 40 kilómetros de Benidorm y en la sierra del Cabeçó d’Or.

Para acceder a ellas se puede o practicar un poco de senderismo, o bien subir con el coche, el único inconveniente es que la zona de aparcamiento es un poco limitada. La entrada a la cueva se encuentra a 650 metros de altitud.

Dentro de las cuevas se puede observar una majestuosa cúpula de más de 70 metros de altura como si de una catedral se tratara, llena de preciosas y largas estalactitas y estalagmitas que adoptan formas muy curiosas.

Su historia es larga y muy interesante, entre otros, durante la guerra civil su uso fue como refugio para el bando republicano que además también lo utilizaba como polvorín y para fabricar aviones. Otra curiosa utilidad que se le ha dado es la celebración de algún concierto gracias a su excelente acústica.

Dentro de la cueva y después de cruzar un largo pasillo se llega a la sala que pueden visitar los turistas. Esta tiene más de 80.000 metros cuadrados. Ya en la parte más interior y sólo para espeleólogos hay dos salas más a las que se debe llegar por estrechos pasos y una caída de unos 60 m. Según las personas que han llegado a ver estas dos poco accesibles salas, magnifican aún más el encanto de este precioso tesoro natural de la sierra del Cabeço d’Or, superando a la primera sala en cuanto a belleza se refiere.

La sala principal se puede visitar cualquier día del año menos el día de navidad y el primer día del año y las otras dos salas sólo se pueden acceder durante las épocas en las que no hay lluvias.

El precio es bastante asequible y se cuenta con un guía especializado que les detallará adecuadamente la visita.

En resumen, podemos decir que es una visita obligada para los amantes de la naturaleza.